Pecheux: ¡Osar Pensar y Osar Rebelarse! Ideologías, marxismo y lucha de clases!

Título: ¡Osar Pensar y Osar Rebelarse! Ideologías, marxismo y lucha de clases
Subtítulo: -
Autor: Pecheux, Michel
Capítulo: -


En este texto, el autor analizará la relación entre la teoría marxista y la ideología proletaria. Este estudio tomará dos referencias teóricas:

  • el materialismo histórico, lo que significa el reconocer el primado de la lucha de clases por sobre la existencia de las clases en sí mismas. Es decir, lo que NO debe entenderse por marxismo es que exista una ideología con anterioridad a que las ideologías entren en conflicto. Lo que va a indagarse el autor entonces es qué es la ideología dominada.

  • el psicoanálisis, lo que implica reconocer el primado del inconsciente sobre la conciencia. Ello implica aceptar que NO es posible pensar que a partir de un estado inicial de “alienación” uno pueda acceder a su propia transparencia por una suerte de “auto-explicitación”.

I- Sobre el carácter doble de los procesos ideológicos

Existen ciertos autores que critican a Althusser de reproductivista. Para Pecheux, esto es injusto. Veamos a qué se debe.
Althusser introduce el término “reproducción/transformación”. Este concepto da cuenta del carácter contradictorio de todo modo de producción. Como afirma Marx, el motor de la historia es la lucha de clases. Para decirlo en términos coloquiales, la historia se mueve, la historia es lucha de clases. Pecheux señala que la lucha de clases pasa por los Aparatos Ideológicos de Estado (AIE) sin que sea posible diferenciar que contribuye a su reproducción y que contribuye a su transformación.

Pecheux, a continuación, va a precisar los siguientes puntos:

1- La ideología no se reproduce en forma general de un “zeitgeist” (“mentalidad” de una época) que se impondría de manera igual y homogénea a la sociedad.

2- No existe eso de una ideología de clase, no existe que cada clase tenga una ideología propia, anterior a la lucha de clases.

3- ¿Cómo deviene dominante una ideología? Es por la puesta en marcha de los AIE, donde la ideología es realizada y se realiza, que ella deviene dominante.

4- Pero los aparatos ideológicos no son puros instrumentos de la clase dominante, máquinas ideológicas que reproducen pura y simplemente las relaciones sociales existentes. Por el contrario, los AIE constituyen simultáneamente y contradictoriamente el lugar de las condiciones ideológicas de la transformación. Es decir, es un espacio donde se da la lucha de clases. De allí la expresión de reproducción/transformación.

Estas condiciones contradictorias están constituidas, en un momento histórico dado y para una formación social dada, por el conjunto de los AIE que esta formación social comporta. Este conjunto es un conjunto complejo. ¿Qué quiere decir que los AIE son un conjunto complejo? Quiere decir que no todos los AIE contribuyen de igual manera a la reproducción de las condiciones de producción y su transformación.

En su materialidad concreta, la instancia ideológica existe bajo la forma de “formaciones ideológicas” (referidas a los AIE) que a la vez, poseen un carácter “regional” y conllevan posiciones de clase. No hay, en la lucha ideológica, unas “posiciones de clase” que existirían abstractamente y que se aplicarían, en un segundo momento, a los diferentes “objetos” ideológicos regionales de situaciones concretas (ej en la Escuela, la Familia, etc). Es allí, por el contrario, donde se da el lazo contradictorio entre reproducción y transformación. En la medida que está en juego en la lucha ideológica de clases no son los “objetos” ideológicos uno por uno, sino el recorte mismo en regiones (Dios, la Moral, la Ley, la Justicia, la Familia, el Saber, etc) y las relaciones de desigualdad-subordinación entre estas regiones.

La dominación de la ideología (de la clase) dominante se basa a nivel ideológico por el hecho de que la reproducción de las relaciones de producción corresponde NO al mantenimiento idéntico de cada región, sino más bien a la reproducción de las relaciones de subordinación entre estas regiones. Es por esto que Althusser incluye dentro de los AIE capitalistas a los sindicatos y a los partidos políticos: estos tienen la función subordinada pero necesaria por la cuál la clase dominante se asegura el “contacto” y el “diálogo” con el adversario de clase. Por su parte, la transformación pasa por imponer nuevas relaciones de desigualdad-subordinación al interior de los AIE. Un ejemplo de esto está expresado en el imperativo “poner a la política en el mando”. Implica una transformación del conjunto complejo de los AIE en su relación con el aparato de Estado y una transformación del Estado mismo.

Pecheux resume lo anterior en dos tesis:

1- La ideología domina a las dos clases antagónicas.
2- La lucha de clases es el motor de la historia.

Estas dos tesis pueden parecer contradictorias (dominación y lucha) pero es una “falsa contradicción. El proletariado NO tiene su propia ideología reprimida y dominada, no tiene una ideología que sea exterior a la burguesa capitalista. No existe tal “tapa burguesa”sobre una olla de tendencias revolucionarias. La burguesía y el proletariado se formaron y organizan juntas en el modo de producción capitalista bajo la dominación de la ideología burguesa. Hay que pensar la contradicción en una sola ideología, dos mundos en uno solo, “lo nuevo nace de lo viejo”.

Los AIE son por naturaleza plurales. Combinan su carácter regional y su carácter de clase, de tal manera que sus características regionales (su especialización) contribuyen desigualmente a los desarrollos de la lucha ideológica entre las dos antagonistas.El carácter regional y de clase permite comprender cómo formaciones ideológicas se refiere a “objetos” (como la Libertad, Dios, la Justicia, etc) a la vez idénticos y diferentes. Es un mundo que no acaba nunca del todo de dividirse en dos.

II. Interpelación ideológica y lucha de clases

La Ideología: en singular. Althusser está influenciado por el concepto de El Inconsciente freudiano. También Althusser piensa en el carácter omni-histórico del efecto de interpelación, que Althusser aproxima al carácter eterno del inconsciente freudiano.

El sujeto ideológico se desdobla en dos.

  1. El sujeto en singular (¡Sí, soy yo!) (aquí y ahora)
  2. El Sujeto Universal, el Gran Sujeto, que, bajo la forma de Dios, o de la Justicia, o de la Moral, o del Saber, etc., vehiculiza la evidencia de que “es así, siempre y en todas partes, y está bien que así sea”.

Existen diferentes modalidades de este desdoblamiento, distinguiendo en la interpelación ideológica los siguiente efectos de identificación:

La identificación, en el cuál el sujeto coincide con el Sujeto. El individuo interpelado se sujeta libremente al Sujeto y “marcha solo” (según la expresión de Althusser) reconociendo el estado de las cosas existentes (es cierto que es así y no de otro modo). El ejemplo es el de los franceses que se sumaron a la guerra (Francia está amenazada, nosotros somos franceses, estamos en guerra).

En ciertas ocasiones, consecuencia de la lucha de clases, la coincidencia sujeto/Sujeto llega a romperse. Es entonces que algunos malos sujetos lo rechazan y se rebelan, e inclusive a veces se requiere del uso del aparato represivo del Estado.

La Contra-identificación fue el concepto que acuñó Pecheux para caracterizar a este proceso ideológico de no-coincidencia. En la ideología se toma en sentido literal pero invertido. En el ejemplo anterior, decíamos que “los franceses son todos iguales ante la guerra”, lo cuál implica que “sean siempre los mismos los que mueren”. Sin embargo, esta contra-identificación queda subordinada a la ideología dominante burguesa. Como si la inversión quedará tomada en aquello a lo que se opone, y reprodujera en definitiva la misma sujeción.

Lenin, en 1917, marca una práctica política de nuevo tipo. El proceso ideológico que pone en marcha manifiesta una ruptura tendiente a escapar a la oposición-disyunción entre guerra y paz.

La Des-identificación es el concepto con el cuál Pecheux nombrará a este efecto ideológico. No se trata de ningún modo de una síntesis que busque superar los momentos anteriormente mencionados, ni de una posible desubjetivación del sujeto. De lo que se trata es de una transformación de la forma-sujeto, bajo el efecto de la fusión tendencial entre las prácticas revolucionarias del movimiento obrero con la teoría científica de la lucha de clases.

¿Cuál es el peligro de esta concepción? Lo que podríamos llamar el teoricismo. Es necesario rechazar cualquier concepción platónica del proceso ideológico de la desidentificación. Para decirlo de otro modo, Pecheux está pensando en la alegoría de la caverna, en la existencia de un mundo de las ideas y un mundo de las sensaciones o de la práctica. La concepción pedagógica de la lucha ideológica constituye un efecto retorno de la ideología burguesa al interior mismo de las ideologías del movimiento obrero. Bajo la concepción pedagógica, la política proletaria queda encerrada en el quietismo (solos vamos hacia la revolución) o del salto voluntarista (inculcar una idea revolucionaria “desde afuera”).

iii. Resistencia, rebelión y tendencia revolucionaria en la ideología

Las formas ideológicas dominante le propone a las ideologías dominadas reconocerse desde dentro del movimiento obrero son:

  • el vacío de toda ideología dominada. El Gran Sujeto perverso del capitalismo manipularía aún a aquellos que tienen la ilusión de rebelarse. La rebelión es marginal y refuerza al Orden.
  • La repetición del mundo del Amo en un segundo mundo subordinado, devaluado y folklórico. “¿Ustedes no pretenderán gobernar con esto? ¿No son ustedes, a pesar de todo, más felices así, en su propio mundo?”. El amo no puede, evidentemente, ser desalojado si no es por un adversario simétrico que repita su imagen invertida. Por lo que “de todas formas, esto no cambiará nada para ustedes”.

Althusser busca desposeer al marxismo-leninismo de sus respuestas inmediatas. Sin embargo, al decir que los sujetos “marchan solos”, Althusser daba a este fenómeno singular de la marcha inmóvil una ocasión para trabajar dentro del marxismo-leninismo.

Althusser quita toda posibilidad de esquivar o de escaparse hacia cualquier lugar por fuera (fuera de la clase o fuera de la ideología). No hay otra salida que la lucha de las clases dominadas contra esta dominación, y esta lucha no tiene un comienzo asignable, porque ella no es otra cosa que la historia misma de estas clases. La ideología dominante no domina jamás sin contradicciones. La ideología dominante se presenta bajo el carácter eterno, irrefutablemente pleno, de un círculo encantado en el cuál los sujetos marchan solos fuera de la lucha de clase.

Comprender a la interpelación ideológica como ritual supone reconocer que no hay ritual sin falla. “Una palabra por otra”, o lapsus y fallido, marcan lo imposible de una dominación ideológica fuera de toda contradicción. Está siempre-ya ahí: el origen imaginario de toda la resistencia y de la rebelión, sin que sea necesario ir a buscarlo a otro mundo. Las ideologías dominadas no se forman en ningún otro lugar que en el emplazamiento mismo de la dominación, en ella y contra ella, a través de sus fallas que los afectan inevitablemente.

Estos fallidos ponen en jaque a la ideología dominante, sacando provecho de su tropiezo, pero esto no quiere decir que el inconsciente sea la fuente de las ideologías dominadas. Por el contrario, el inconsciente no coincide con el de la ideología, pero la ideología no puede pensarse sin referencia al registro inconsciente. Por lo tanto, el lapsus, el acto fallido, son, en tanto que “escombros de rituales, las materias primas  de la lucha ideológica de las clases dominadas, en la misma medida que el círculo-ritual de la interpelación ideológica es la materia prima de la dominación ideológica.

En resumen: No hay un mundo de la ideología dominante, unificado bajo la forma del “hecho consumado”, ni dos universos ideológicos opuestos como el signo + y -, sino un sólo mundo que nunca termina de dividirse en dos. De este modo, toda ideología dominante trabaja constantemente para reforzar sus defensas en sus puntos de fragilidad, en sus fallas, que son asimismo puntos de formación de ideologías dominadas. Ella es un lugar un lugar de reorganización incesante para ocupar preventivamente esos puntos o para reapropiárselos mediante las concesiones necesarias, reconociendo a las ideologías dominadas un espacio reglamentado, limitado, de manera que las ideologías dominadas experimenten la dominación ante que en nada en su propio interior, y no como obstáculo puramente exterior.

Foucault aporta una contribución importante a las luchas revolucionarias de nuestro tiempo. Pero recubre al mismo tiempo aquello que descubre, en tanto vuelve inasibles los puntos de resistencia y las bases de la rebelión de las clases dominadas.

IV. Algunos comentarios sobre la ideología proletaria

Las masas no pueden ser representadas porque no constituyen un cuerpo. La propio de la ideología dominante es que se realiza y se unifica a través de la disyunción regional organizada de los AIE. El carácter de clase se esconde así detrás del carácter regional, y se realiza en este mismo enmascaramiento bajo la forma de intereses orgánicos del cuerpo social. Por el contrario, la ideología proletaria tiende a establecer el primado político de la lucha de clases por sobre los caracteres regionales. Es desregionalizante. En particular desregionaliza a la política, sacándola del parlamento, afectando al resto de los AIE. ¿Qué quiere decir esto? No es que se crea una nueva Familia, nueva Escuela, etc. No es cuestión de reemplazar a las viejas instituciones. Se trata de algo diferente. El emplazamiento de las cuestiones no está jamás fijado en la política proletaria: se desplaza sin cesar por los desvíos de leyes irrepresentables según la cartografía del cuerpo social. Esta “política de línea quebrada”, que consiste en dejar que se desplace sin cesar el terreno de las cuestiones, por lo tanto, en soportar derrapes en la excentricidad de un lapsus político o en juego ideológico. Es lo que hizo Lenin. El tejido plural de la ideológicas dominadas, legado y relegado por la historia del Estado, se pone de repente a trabajar en dirección del no-Estado, con todos los efectos que ello implica en la lucha política de las masas y en la singularidad de los destinos individuales.

Para Pecheux, esta figura vacilante bien podría ser lo específico de la interpelación ideológica proletaria. Decir que la interpelación ideológica funciona con la contradicción es decir que los individuos están tomados desde la contradicción que los atraviesa, por fuera de una identificación a un imposible yo-sujeto proletario. Es un proceso que no conoce fin, que comienza indefinidamente.

El consenso por apatía. El núcleo del terror

Título: Colonizar el Dolor.
Subtítulo: La interpelación ideológica del Banco Mundial en América Latina. El caso argentino desde Blumberg a Cromagnon.
Autor: Murillo, Susana
Capítulo: 5 – El consenso por apatía. El núcleo del terror



Las transformaciones propiciadas en AL desde los años setenta tenían como uno de sus objetivos la subordinación de las soberanías de los estados-nación en la región y la construcción de un terror que llevara a la apatía política.
Las dictaduras de los años setenta rompieron con la ficción del pacto de unión basado en el universalismo de los derechos. El viejo decisionismo schmittiano mostró su rostro sin máscaras frente a la supuesta amenaza que encarnaban las sociedades latinoamericanas. El poder dejó de gestionar la vida de las poblaciones para administrar la muerte.
Frente al terror incontrolable que surge de una amenaza flotante cuyo origen es incierto, el sentimiento que emerge es la angustia. Buena parte de la población en Argentina construyó de manera inconsciente una defensa contra la angustia: la denegación de lo que estaba ocurriendo.
                El terror desatado durante las dictaduras y la muerte denegada se vincularon consciente e inconscientemente con “la política” y las “actividades políticas”. Todo lo que fuese duda o pensamiento crítico comenzó a ser cruelmente satirizado, siendo acusado de “aburrido”. La inmediatez del consumo, que ligado a la apertura de las importaciones, ofrecía la promesa imaginaria de una vida plena.
                El shock económico denominado “rodrigazo” generó en 1975 un clima de tensión e incertidumbre social que sirvió de caldo de cultivo para que buena parte de la población consensuara la dictadura militar que se inició en marzo de 1976. Los militares, como símbolos de orden traían, frente a la “corrupción de los políticos”, una promesa: la restauración de la comunidad perdida. L
                El terror construido en ese periodo fue un elemento central para modificar la cultura. Esa capa colectiva generó, y aún genera, un profundo temor a todo lo que pueda caracterizarse como “actividad política”, pues ella puede connotar peligro de muerte. La inseguridad pasará, desde 1983, a eser asociada al delito, y este significante reenvía a “los subversivos”; desde ese lugar, el término “los militares” suele ser asociado al “orden” y la “seguridad”.
                Un segundo tiempo lógico consistió en la denegación de la muerte y el genocidio, precisamente por el horror que él produce; particularmente por la falta de cuerpos ante los cuales elaborar un duelo. La denegación de la muerte parece operar sobre la memoria colectiva. No solo se niegan esas muertes sino que también se las asocia inconscientemente a ese horror la actividad política.
                Un tercer tiempo lógico-histórico la autora lo ubica en las democracias de los 80 y las frustraciones que ellas engendran. En Argentina, la situación se agravó por la hiperinflación del 89, activamente gestionada por los grupos económicos concentrados, que retrotrajo inconscientemente al pavor del “rodrigado” y el genocidio, por la sensación de vulnerabilidad en los sujetos. De ese modo favoreció la apatía que delega en “los técnicos que saben” la forma de subsanar la angustia.
                Desde fines de 2001 y principios de 2002, la compleja trama sociohistórica resignificó en buena parte de la población el rechazo, ahora no sólo a las actividades políticas, sino a los “políticos”, quienes comenzaron a formar una “clase” cada vez más separada de la sociedad civil. Si bien el año 2002 implicó un auge de luchas y asambleas barriales, poco a poco la mayoría se disolvió y algunas cobraron resultados inesperados.
                La cuarta capa de la memoria tiene que ver con el show expuesto en los medios de comunicación que se inicia en los años noventa, el cual, unido al feroz socavamiento de lazos sociales encarnado en el tráfico de drogas, fortaleció la denegación de la muerte (producida entonces por hambre, carencia de trabajo y falta de cobertura social) anclada en la promesa maníaca de una fiesta perenne, encarnada en la imagen de personajes ubuescos a quienes, indudable y oscuramente, muchos desean parecerse como forma de rescatarse de la nada, del horror, de la falta. El “encanallecimiento cultural” y la “norteamericanización de la cultura” se dieron en paralelo durante estos años. Todo esto encarnó un espectro ideológico del ingreso a la vida eterna, la juventud interminable. A la vez que denegaba la historia pasada y coadyuvaba a destruir los viejos lazos sociales, este proceso inducía al consumo de cualquier tipo de objeto importado por las megaempresas, consumo que colocaba a los sujetos en el lugar de Otro poderoso que se salva de la muerte. La alianza estratégica entre el “mundo del espectáculo”, el de la política y el de la empresa facilitó la acción de “hombres clave”. El proceso profundizó la apatía  hacia la política y el ensimismamiento en la propia individualidad, que sostuvieron el consenso hacia las reformas que se hacían.
El consenso moral ahora se invirtió, pasó a ser ya no el de la ley universal al desinterés por la cosa pública, al sólo cuidar de si mismo, de los problemas inmediatos y el grupo en el cuál se está involucrado (moral en sentido negativo). A esto es lo que la autora se refiere cuando habla de consenso por apatía.

* No está incluido el apartado del neodecisionismo ni el fascismo societal.

Resumen a la Introducción de "Arqueología del Saber" de Michel Foucault

Título: La Arqueología del Saber
Autor: Foucault, Michel


Capítulo: Introducción


Desde hace décadas, la atención de los historiadores se ha fijado preferentemente en largos periodos, se han concentrado en la búsqueda de las continuidades. Diversas técnicas de investigación le han permitido distinguir que existen capas sedimentarias varias. Las sucesiones lineales, que hasta entonces habían constituído el objeto de la investigación, fueron substituídas por diversos niveles de análisis: cada uno tiene sus rupturas específicas. Por debajo de LA historia, aparecen diversas historia (marítima, del trigo, de las sequías, etc). Las viejas preguntas (¿qué vinculo establecer entre acontecimientos dispares?, ¿cuál es la continuidad que los atravieza?) son remplazadas por otras preguntas: ¿qué estratos hay que aislar unos de otros? ¿Qué tipos de series hay que aislar unos de otros? ¿qué criterios de periodización adoptar adoptar para cada uno de ellos? ¿Qué sistema de relaciones se puede describir de una a otra? ¿qué series de series se pueden establecer? ¿y en qué cuadro, de amplia cronología, se pueden determinar continuidades distintas de acontecimientos?

1)   Pasaje de historia de etapas en general (continuidades) a historias en varios niveles (particular)

En esa misma época, en las disciplinas que se llaman historia de las ideas (filosofía, del pensamiento, literatura) la atención se ha desplazado de los grandes unidades que se describían como “epocas” o “siglos” hacia fenómenos de ruptura. Se empezó a pensar lo que se denominaron las interrupciones, umbrales epistemológicos en Bachelard, desplazamientos y transformaciones en Canguilhem, unidades arquitectótinas en Guéroult. Transformaciones que valen como fundación y renovación de las fundaciones. Esta nueva forma de historia trata de elaborar su propia teoría: ‘cómo pespecificar los diferentes conceptos que permiten pensar la discontinuidad (umbral, ruptura, corte, mutación, transformación)? ¿Por medio de qué criterios aislar las unidades que operamos: ¿qué es la ciencia, una obra, una teoría, un concepto un texto? Como diversificar los niveles que podemos colocarnos y cada uno tiene su forma de análisis ‘Cuál es el nivel legítimo de formalización? ¿ Cuál es el de la interpretación? ¿ Cuál es el del análisis estructural? ¿Cuál es el de la asignación de casualidad?

En suma, la historia del pensamiento de los conocimientos, de la filosofía, de la literaturaza, parece multiplicar las rupturas y buscar los erizamamientos de las discontinuidades; mientras que la historia propiamente dicha, la historia a secas, parece borrar, en provecho de las estructuras más firmes, la irrupción de los acontecimientos.

Estos problemas se pueden resumir con una palabra: la revisión del valor del documento. La historia ha cambiado: ahora trata de definir en el documento no solo el pasado, sino en el propio tejido documental unidades, conjuntos, series, relaciones. En otras palabras, la historia en su forma tradicional se dedeicaba a memorizar los momentos del pasado, a transformarlos en documentos y a ahacer hablar a esos rastros que, por sí mismos, no son verbales a menudo. En nuestros días, la historia es lo que trasnforma los monumentos en documentos, y que allí donde se trataba de reconocer por su vaciado lo que había sido, despliega elementos que hay que aislar, agrupar, hacer pertinentes, disponer en relaciones, constituir conjuntos. La arqueología tendía a la historia, a adquirir sentido en un discurso histórico, hoy se invirtió, la historia tiende a la arqueología, a la descripción intrínseca del monumento.

Esto tiene varias consecuencias:

1-       El primer efecto es la multiplicación de las rupturas en la historia de las ideas, la reactualización de los periodos largos en la historia propiamente dicho. De aquí en adelante, el problema de constituir series. Ya no hay separación entre acontecimientos importantes (con una larga cadena de consecuencias) y acontcimientos mínimos. Esta distinción se deja de lado y se pasa a describir acotecimientos de nivel completamente distintos (unos breves, unos de duración mediana, otros, finalmente de marcha lenta)
PASAJE: de la distinción importante/descartable à breve/mediano/largo o lento.
2-       La segunda consecuencia es que la noción de discontinuidad ocupa un lugar mayor en las disciplinas históricas. Para la historia en su forma clásica, lo discontinuo era lo que debía ser borrado para que apareciera la continuidad de los acontecimientos, ahora pasa a ser uno de los elementos fundamentales del análisis histórico. Esta discontinuidad tiene ahora un triple papel.
a.       Constituye el primer lugar de la operación deliberada del historiador. Ya no es algo que recibe a pesar suyo, sino algo que constituye deliberadamente porque le conviene a su análisis.
b.       Es resultado de su descripción, y no ya algo que debe eliminarse.
c.        Es el concepto que el trabajo no deja de especificar.

3-       La tercera consecuencia, es que la posibilidad de una historia global comienza a borrarse, para esbozarse los lineamientos, muy distintos, de una historia general. Se abandona la idea de pensar cómo todos los acontecimientos expresan un mismo y único nucleo central. La nueva historia pasa a estudiar las especificidades cronológicas, las formas singulares. Pero no es que se trate de obtener una pluralidad de historias yuxtapuestas e independientes las unas de las otras; tampoco se trata de señalar historias entres historias disntintas coincidencias de fechas o analogías de formas y de sentido. El problema que se plantea entonces es el de determinar qué formas de relación puede ser legítimamente descrita entre esas distintas series, qué sistema vertical son capaces de formar, cual es el juego de las correlaciones y las dominantes, que efectos pueden tener esos desfases. En otras palabras, que series de series, o en otras palabras, que cuadros (en términos cinematográficos) es posible constituir. Una descripción global apiña todos los fenómenos en un centro único, una historia general desplegaría, por el contrario, el espacio de una dispersión.
Ejemplo: historia global – todo es parte de la lucha hacia el socialismo, con una explicación global de todo lo que pasa. Historia particular: leer las diferentes experiencias historicas. 

4-       La cuarta y última consecuencia: la historia nueva encuentra nuevos problemas:
a.       En la constitución de un corpus coherente y homogéneo de documentos (abiertos o cerrados, infinitos o finitos)
b.       En la constitución de la muestra o elección de documentos
c.        En la definición del nivel de análisis y de los elementos pertinentes.
d.       En la especificación de un método de análisis.
e.        En la delimitación de los conjuntos y subconjuntos que articulan el material estudiado (regiones, periodos, procesos unitarios)
f.        En la delimitación de las relaciones que permiten caracterizar un conjunto (relaciones numéricas, lógicas, funcionales, causales, analogícas, relación significante-singificado).


Todos estos problemas forman parte en adelante del campo metodológico de la historia.

Punteo sobre el debate entre Materialismo e Idealismo

Conceptos clave:materialismo vs idealismo; Hegel y dialéctica; idea; Feuerbach y religión;inversión; hombre genérico; materialismo histórico; base y superestructura;ideología; praxis.

Marx escribe “la ideología alemana” en Alemania en el año 1845. Es un libro donde Marx rompe con los neohegelianos de izquierda, aquienes los acusa de ser idealistas como Hegel. Pero, ¿cómo llegamos a este momento? ¿Que estaba ocurriendo en Alemania? ¿Con qué tradiciones discute Hegel? Todos estos elementos serán fundamentales para comprender qué está planteando Marx y Engels en un texto que, según Althousser, marcó la bisagra, el quiebre, entre el joven Marx (neohegeliano) y el Marx MADURO. Veamos:

Hegel, Marx y Feuerbach


Cómo llegamos al materialismo: breve historia de la filosofía moderna hasta Hegel

Una de las discusiones de la filosofía universal gira entorno a “la verdad”, es decir, a poder distinguir entre ideas verdaderas e ideas falsas (esperen y ya van a ver como se relaciona todo). Frente a este problema se dieron dos posibles soluciones, el empirismo y el racionalismo. Agrandes rasgos ya sabemos que dicen cada una. Ahora bien, esta polémica acerca de cómo conocer la verdad concluye con Kant. Sin entrar en detalles, Kant va a afirmar que el verdadero conocimiento requiere tanto de la razón como de la experiencia, cada cual juega un rol. Entonces el conocimiento será aquello que podamos alcanzar a través de nuestra experiencia y a través de ella con instrumentos que serán racionales. Solamente para tener una dimensión del tiempo, estamos hablando de empirismo y racionalismo en el siglo XVII y Kant en el siglo XVIII. Descartes escribe en 1633 y Kant en 1781, es decir que fue una polémica que llevó 150 años en resolverse.

Ahora bien, con Kant se cierra ese debate y se abre otro. Porque cómo sabemos si nuestras ideas son verdaderas o falsas. En qué sentido. El contexto del siglo XVIII es el de la revolución francesa. Y esta revolución es iluminista también, por lo que se propone educarnos a todos y liberarnos de los prejuicios religiosos. Entonces un buen hombre llamado Destutt de Tracy inventa una ciencia a la que llama “ideología” (como existían la sociología, la antropología). Esta ciencia va a estudiar el proceso de formación de nuestras ideas.

Napoleón Bonaparte es coronado emperador de Francia, y va a ser criticado por intelectuales de izquierda reivindicando las ideas de la revolución francesa. Napoleón les va a responder utilizando el término ideología despectivamente, refiriéndose a ellos como “los ideólogos”, contraponiendo a los asuntos reales que la política impone. Este sentido peyorativo va a instalarse y seguirá mucho tiempo más (¿hasta hoy?) pero no importa si sigue o no, sino que lo que importa es que ese sentido peyorativo de la palabra ideología es el que va a utilizar Marx en “La Ideología Alemana”.

Contexto político

Ubiquemosnos. Prusia, 1830, cuando muere Hegel. Estalla la revolución en toda Europa, pero no así en Prusia, que está en una suerte de subdesarrollo feudal. Gobierna un rey, llamado Guillermo III. Guillermo había hecho promesas reformistas sin cumplirlas. En 1840 asume Guillermo IV. El heredero altrono de Prusia concentra las esperanzas de la burguesía local, ya que es un joven liberal. Pero cuando asume se vuelve un monarca autoritario cerrado.

Las influencias de Marx: Hegel y Feuerbach

Hegel va a intentar dar una respuesta a los problemas que se plantean a partir de Kant, y tengamos en cuenta la influencia del Iluminismo del cual Hegel forma parte. Kant no había resuelto la contraposición entre el pensamiento y el ser de las cosas. Para Hegel el problema entre la razón y la realidad se da en tanto que ambos términos son idénticos. Hay una identidad entre el pensamiento y el ser.
El ser, dice Hegel, es el ser del pensamiento, en última instancia. Todo lo real es racional. La filosofía deberá pensar sobre “la escencia de las cosas” que constituyen su ser. El segundo aporte novedoso en Hegel es la dimensión histórica. El desarrollo histórico responde al desarrollo de una idea, la idea. Es el despliegue de una razón, del pensamiento. Con el desarrollo de la historia se va “elevando” la razón. Y su desarrollo es dialéctico.
Feuerbach será un discípulo de Hegel, un neohegeliano, pero que discute con su maestro. Es que la filosofía de Hegel tiene un dimensión revolucionaria (pensar la historia de la filosofía en movimiento) y conservadora (pensar el estado actual de las cosas como el punto más alto de la razón). Por lo tanto, la primera aclaración para hacer es que hay hegelianos de izquierda y hegelianos de derecha. El Hegel de 1830 había terminado siendo medio conservador, apoyando defendiendo el trono prusiano.

Feuerbach (F) escribe en 1841 “La escencia del cristianismo”, una de las principales intervenciones filosóficas y políticas (por ese entonces iban de la mano). Estudiará el problema de Alemania y de susubdesarrollo. Y encontrará que hay más cristianos que protestantes. Esto va a pesar sobre la mente de los campesinos (recordemos que en la Alemania feudal, la mayoría de su población es campesina). F dirá que el cristianismo va a ser una traba para la revolución burguesa en Prusia. ¿Por qué? F parte de criticara Hegel. No se trata de estudiar las ideas en abstracto sino de pensar al hombre. El va a pensar otra identidad (no la de las ideas y las cosas) sino la de "el hombre y su dios". F va a decir que son la misma cosa. El hombre proyecta a Dios, aunque se subordina ante él. Acá vemos una inversión. Es el hombre entonces el que predique la existencia de Dios, y no al revés. Esta crítica a la religión permanecerá en Marx también. El cristianismo opera bloqueando lo que de otra manera sería una necesidad histórica de transformación. Siguen aceptando la servidumbre porque existe más allá una vida mejor, en vez de reclamarla más acá.

La crítica de Marx a Feuerbach

Marx va a llamar a la teoría de Feuerbach como materialismo vulgar, ya que en su crítica a Hegel no termina de romper los lazos idealistas. ¿Por? Porque si bien pasa de estudiar las ideas a estudiar al hombre, sigue hablando de la categoría hombre en tanto que genérica. Este hombre abstracto no existe.

Marx afirma que no son las ideas cristianas las que nos mantienen en la servidumbre, sino que las relaciones de servidumbre son las que nos mantienen cristianos. Produce una inversión. Las ideas están determinadas por las condiciones materiales de existencia. Una salvedad, cuando hablamos de“determinan” no nos referimos como una cuestión automática, sino más bien como que restringen, ponen límites. Hoy podríamos usar la palabra “condicionan”,pero Marx eligió la palabra determinan. Estas confusiones fueron caros al marxismo en su historia.
Volvamos. Marx hace una doble operación. Conserva aspectos de la dialéctica hegeliana contra el materialismo vulgar, en tanto que analiza el devenir histórico. Pero por otro lado y al mismo tiempo retiene la adscripción del materialismo contra el idealismo hegeliano.

La teoría de Marx
La metáfora de la base/superestructura y la noción de praxis

Ya lo sugerimos arriba, pero lo subrayamos. Las condiciones materiales determinarán la conciencia. Las condiciones materiales o económicas son la base. ¿Qué es la base? Son las relaciones sociales de producción y su relación con el desarrollo de las fuerzas productivas. Esta relación no estará excenta de tensiones. Lo económico o la base entendido como la organización social para la producción de la propia subsistencia, no la guita.

Las ideas ocupan un lugar secundario, determinado. No es el lugar de la autorealización hegeliana, no. Es la conciencia social que surgen apartir de las condiciones materiales.

Marx opone el concepto de praxis al de autoconciencia, afirmando que las ideas no son el resultado del desarrollo del “espíritu de los espiritus” sino que son las circunstancias las que hacen al hombre en la medida que este hace a las circunstancias. Es decir, a medida que trabaja la naturaleza.

Ideología

Aquí es cuando entra en cuestión el concepto de ideología. Primeramente, son aquellas representaciones del mundo y de las cosas y de nuestras relaciones. En segundo lugar, solamente a modo de introducción, esas representaciones se nos aparecen como un velo que oculta la verdad. Esta mirada respecto a la ideología proviene como ya dijimos de la influencia napoleónica.

La ideología es inconsciente. Ojo a esta definición clave. No nos damos cuenta que las cosas que nosotros pensamos tienen algo que ver con las condiciones materiales en que venimos inscriptos. 

Nota: Este texto forma parte de un punteo de la clase dada por Natalia Romé en el año 2012 en el marco de la asignatura Comunicación III de la carrera de Ciencias de la Comunicación. Sin embargo, es para mi gusto una guía para tener en cuenta a la hora de leer Marx e ir siguiendo los debates entre Materialismo e Idealismo. 


Teorías de Alcance Intermedio

 Robert Merton. Teorías de Alcance Intermedio • Positivismo • Método Hipotético-Deductivo • Teorías de Alcance Intermedio Merton adhiere al positivismo. El positivismo considera que hay una única manera de hacer ciencia. Para producir conocimiento científico es necesario usar el método hipotético deductivo. El Método hipotético-deductivo consiste en: Se parte de una idea sencilla que se toma de otro científico y se sugiere una hipótesis. Esta se somete a una prueba empírica, y si se confirma pasa a ser una teoría, que se englobara dentro de una teoría de alcance intermedio. Estas se comienzan a agrupar, hasta llegado un punto en que se volverán una teoría general. En este sentido, las teorías de alcance intermedio son intermediarias entre una hipótesis y una teoría general. Las ventajas que estas proporcionan son 1) la posibilidad de la acumulación de conocimiento, 2) tener cierto grado de abstracción que permita superar la descripción empírica, y 3) Ir progresando hacia una teoría general del conocimiento.

La influencia personal

Resumen de "La Influencia Personal". Katz y Lazarsfeld • Objetivos de la investigación • Teoría Hipodérmica / Comunicación en dos etapas • Grupo Primario / Líder de opinión • Comunicación Horizontal Los objetivos de la investigación de Katz y Lazarsfeld eran refutar la teoría hipodérmica y demostrar la teoría de la influencia personal. La Teoría Hipodérmica consistía en la metáfora de la inyección: los mensajes provenientes de los medios de comunicación masiva penetran en el individuo provocando una respuesta intencionalmente buscada. Katz y Lazarsfeld, que al igual que Merton pertenecían a la Mass Comunication Research (MCR) –positivismo-, hicieron una investigación en un pequeño pueblo rural en Estados Unidos durante la época de elecciones. En ellos midieron en que grado las personas se ven influenciadas por los medios de comunicación masiva y si existe algún otro factor que influya. Una de los descubrimientos fue que había ciertas opiniones en las personas que no provenían de los medios de comunicación masiva, sino más bien de otro tipo de factor que debía estar influenciando. Lo que estos autores encontraron es que los individuos no se encuentran en total estado de aislamiento sino que se agrupan en grupos, a los que llamaron “grupos primarios”. En el interior de estos grupos, los individuos entablan relaciones personales, comparten valores y se establecen normas comunes. Sin embargo, no todos son iguales dentro del grupo, existen algunos individuos que tienen mayor poder de influencia sobre los otros, estos son los líderes de opinión. Los líderes de opinión son aquellos individuos que se tienen mayor contacto con cierto aspecto de la realidad, por lo tanto, puede haber distintos líderes según el aspecto que se considere(el líder de opinión no es estático, sino que es dinámico). La conclusión de esta investigación es que la comunicación se realiza en dos etapas: 1) Medios masivos de comunicación--------->Líderes de opinión 2) Líderes de opinión--------------------->Grupo primario NOTA: hay una relación entre la manera en que estos autores van agrupando a los elementos y la forma en que Merton dice que trabaja la ciencia. Individuos-Grupos primarios-Sociedad Hipótesis-Teoría de alcance intermedio-Teoría general En este trabajo se pone el es una investigación positivista, comenzando con una hipótesis y haciendo una comprobación empírica para luego generar una TAI.

Marxismo y Literatura

Resumen de "Marxismo y literatura" de Raymond Williams Cultura En la mayorías de las disciplinas modernas se dan por sentado los términos como “Cultura”, “Sociedad” y “Economía”. Sin embargo, estos significados no siempre fueron los mismos sino que cambiaron en el desarrollo histórico. 1. En el caso de cultura, hasta el siglo 18, esta estaba aparejada al cultivo de la tierra. Sin embargo, a partir de los cambios económicos y sociales ocurridos durante este siglo hicieron que se redefina el concepto de cultura. 2. A partir de la nueva racionalidad histórica de la Ilustración, el concepto de cultura se lo igualó al concepto de “Civilización”, y se contrastaba con el concepto de “barbarie”. Por lo tanto, una persona culta era aquella que había adquirido el refinamiento y el orden de la Ilustración. Se termina con la idea concepción de la historia estática, y se pasa a tener una concepción dinámica de la historia. Los hombres producen su propia historia, pero de una manera especial: solamente algunos de ellos(europeos, especialmente las ciudades de Inglaterra y Francia) habían alcanzado el grado de civilización. Los primeros en oponerse fueron los sistemas religiosos y metafísicos más antiguos. Luego hubo dos respuestas que se oponían a esta concepción de cultura. La primera presentaba un sentido diferente del crecimiento y el desarrollo humano, y segundo, la idea del socialismo, que proponía una crítica social e histórica junto a una alternativa de “civilización” y la “sociedad civil” consideradas como condiciones fijas y realizadas. 3. La primer respuesta vino de la mano de Rousseau. El decía que la cultura era un estado “artificial”, en oposición al “natural”, el cultivo de las propiedades externas (la urbanidad y el lujo) en oposición a las necesidades “internas”. Entonces, plantea reemplazar este viejo sentido de la cultura-civilización por un proceso de desarrollo “interior” o “espiritual”. Se comenzó a asociar a la cultura con la vida interior: lo subjetivo, la imaginación, lo individual. El énfasis religioso se debilitó y fue sustituido por lo que en realidad era una metafísica de la subjetividad y el proceso creativo. La cultura se la comenzó a asociar con el arte. “La cultura” era entonces la secularización, a la vez que la liberación, de las formas metafísicas primitivas.(ruptura con la concepción exterior de la civilización) IDEALISMO Y ROMANTICISMO 4. Sin embargo, a medida que se desarrolló la sociedad industrial, se fueron produciendo conflictos políticos y sociales. A partir de este momento, la “civilización” se volvió un término ambiguo: por un lado, denotaba un desarrollo progresivo y esclarecido, y por otro un estado realizado y amenazado (desarrollo vs realizado). En el concepto de cultura aparece también esta contradicción (cultura como un estado recibido vs cultura como un proceso continuo). La respuesta a esta contradicción fue el socialismo. El marxismo consideró la concepción “civilización” como propia de la sociedad burguesa creada por el modo de producción capitalista. En este sentido, la civilización no solamente había producido riqueza órden y refinamiento, sino también, como parte del mismo proceso, probreza, desorden, y degradación. El marxismo critica al idealismo por ubica a la cultura por fuera de lo material (ya que se fomenta lo subjetivo, lo interno, todo aquello que tiene que ver con el alma y no con lo material). Sin embargo, cae en el mismo error en la metáfora de la base y superestructura. La cultura se la coloca en la superestructura, determinado por lo económico que es la base. Por lo tanto no se considera el rol de la cultura integrado a lo económico sino como mero reflejo de este. 5. Para Williams y los culturalistas, se debe colocar en el centro el concepto de “cultura” integrado a la realidad material. En este sentido, “Cultura” pasa a denominarse como el proceso social total en el cual los hombres configuran sus vidas. La cultura se va configurando por múltiples interrelaciones y no solamente por el determinismo económico. (Crítica a la abstracción-por ser idealista-) Por otro lado, todas las concepciones de cultura era unilineales. Por eso mismo se hablaba de “Cultura”. En cambio debería hablarse de “culturas” antes que de “cultura”, y pensar en pueblos y naciones orgánicas en vez del universalismo exterior de la Ilustración.(Crítica a la unilinealidad) Base y Superestructura El concepto de superestructura puede ser confuso, ya que Marx lo utiliza en tres sentidos diferentes. Por tanto, es conveniente diferenciar cada uno de los sentidos para comprender de que se habla cuando se utiliza el concepto superestructura: 1. Las formas legales y políticas que expresan verdaderas relaciones de producción existentes (las “instrucciones”) 2. las formas de conciencia que expresan una particular concepción clasista del mundo (las formas de conciencia-abstracto-) 3. un proceso en el cual, respecto de toda una serie de actividades, los hombres tomen conciencia de un conflicto económico fundamental y lo combatan.(las prácticas políticas y culturales-práctico-) Estas tres áreas están relacionadas y por ello en el análisis deben interrelacionarse. Por otro lado, la base es un modo de producción en un estadio particular de su desarrollo, no es jamás uniforme o estático. Williams critica la distinción entre base y superestructura como dos áreas, en la que la base determina la superestructura, diciendo que es una concepción idealista. Ambas están integradas, existiendo una conexión indisoluble entre producción material, actividad e instituciones políticas y culturales y la conciencia. La Hegemonía El concepto de “hegemonía” fue tomado de Antonio Gramsci. Él planteó una distinción entre “dominio” y “hegemonía”, siendo el primero la coerción durante un periodo de crisis y “hegemonía” se da en la situación más habitual. El concepto de hegemonía incluye a los dos conceptos: 1- Cultura: proceso social total en que los hombres definen y configuran sus vidas 2- Ideología: sistema de significados y valores que constituye la expresión o proyección de un particular interés de clase. El concepto de “hegemonía” tiene un alcance mayor que el concepto de “cultura” por su insistencia en relacionar el proceso social total con la distribución del poder y la influencia(en el concepto de cultura no aparece la distinción de clases y el poder de influencia de una clase sobre la otra). Afirmar que los “hombres” definen y configuran por completo sus vidas sólo es cierto en un plano abstracto. En toda sociedad verdadera existen ciertas desigualdades específicas en los medios y por lo tanto en la capacidad para realizar este proceso. De la misma manera, el concepto de “hegemonía” tiene un alcance mayor que el concepto de “ideología”. No solamente resulta decisivo el sistema conciente de las ideas y creencias, sino todo el proceso social vivido, organizado prácticamente por significados y valores específicos y dominantes(no solamente las ideas, se incluyen las prácticas). Cuando se habla de hegemonía, no se reduce la conciencia a las formaciones de la clase dominante, sino que comprende las relaciones de domincación y subordinación según sus configuraciones asumidas como conciencia práctica, como una saturación efectiva del proceso de la vida en su totalidad; no solamente de la vida actividad política y económica, no solamente de la actividad social manifiesta, sino de toda la escencia de las identidades y las relaciones vividas a una profundidad tal que las presiones y límites de lo que puede ser considerado en última instancia un sistema cultural, político y económico nos da la impresión a la mayoría de nosotros de ser las presiones y limites de la simple experiencia y del sentido común. La hegemonía constituye todo un cuerpo de prácticas y expectativas en relación con la totalidad de la vida(son experimentados como prácticas)(pag 131) En este sentido es una cultura, pero una cultura que debe ser considerada asimismo como la vivida dominación y subordinación de clases particulares. (vendría a ser la dominación ideológica pero internalizada en la práctica cotidiana, la conciencia práctica la llama Williams) Por lo tanto, lo cultural no constituye una superestructura porque la tradición y la práctica cultural son comprendidas como algo más que expresiones superestructurales-reflejos- de una estructura social y económica configurada. Por el contrario, se hallan entre los procesos básicos de la propia formación. La hegemonía es un proceso, por tanto debe ser continuamente renovada, recreada, defendida y modificada; también es continuamente resistida, limitada, alterada, desafiada, y de ello deviene que cada vez que haya una hegemonía habrá una contrahegemonía y una hegemonía alternativa, que son elementos reales y persistentes de la práctica. Siempre la hegemonía es dominante, pero jamás lo es de un modo total o exclusivo. A ello se debe que todo proceso hegemónico debe estar en un estado especialmente de alerta y receptivo hacia las alternativas y la oposición que cuestiona o amenaza su dominación. Williams plantea también el debate acerca de si realmente las hegemonías alternativas tienen un origen independiente o si están limitadas y originadas por la hegemonía dominante. Su respuesta es que aunque moldeadas por la cultura hegemónica, las culturas afirmativas constituyen una ruptura significativas respecto de ella, y ello generará una reacción de la hegemonía, convirtiendo en dinámico el proceso. Tradiciones, instituciones y formaciones Hay tres aspectos dentro de cualquier proceso cultural: la tradición, las instituciones y las formaciones. La tradición no es solamente la supervivencia del pasado, sino que es la expresión más evidente de las presiones y límites dominantes y hegemónicos. La tradición es el medio de incorporación práctico más poderoso. Williams se refiere a “tradición selectiva” es “una versión intencionalmente selectiva de un pasado configurativo y un presente preconfigurado, que resulta entonces poderosamente operativo dentro del proceso de definición e identificación cultural y social”.Es selectiva porque a partir de un área total posible del pasado y el present, dentro de una cultura particular, ciertos significados y prácticas son seleccionados y acentuados, y otros significados y prácticas son rechazados o excluidos. Lo que debe decirse entonces acerca de toda tradición es que, antes que ser una mera supervivencia del pasado, constituye un aspecto de la organización social y cultural contemporánea del interés de la dominación de una clase específica. Es una versión particular del pasado que pretende conectarse con el presente. En la práctica, la tradición es un sentido de predispuesta continuidad(lo más importante: la tradición es la selección de sucesos pasados que se rescatan en el presente y lo configuran, la selección es realizada y beneficia a los intereses de la clase hegemónica). La tradición ratifica siempre el órden contemporáneo. (contraste con thompson). La tradición es un proceso muy poderoso, ya que se halla ligado a una serie de continuidades prácticas- familias, lugares, instituciones, un idioma- que son directamente experimentadas. Por otro lado es también un proceso vulnerable ya que en la práctica debe descartar áreas de significación totales, reinterpretarlas, diluirlas o convertirlas en formas que sostengan –o al menos no contradigan- los elementos verdaderamente importantes de la hegemonía habitual. Es un pasado que retifica el presente y da indicaciones del futuro. Thompson vuelve a decir que es poderosa por que se haya sumamente capacitada para producir conexiones activas y selectivas, dejando a un lado las que no desea bajo la denominación de “fuera de moda” o “nostálgicas” y atacando a las que no puede incorporar considerándolas “sin precedentes” o “extranjeras”. Y también es vulnerable porque pueden son recuperables y gran parte de las continuidades prácticas alternativas o en oposición son todavía aprovechables(sus inclusiones o exclusiones son alentadas o desalentadas selectivamente). Las formaciones son los movimientos y tendencias efectivos, en la vida intelectual y artística, que tienen una influencia significativa y a veces decisiva sobre el desarrollo activo de una cultura y que presentan una relación variable(alternativa) y a veces solapada con las instituciones formales. Las instituciones tienen una profunda influencia sobre el proceso social activo. (Ej. La educación transmite las habilidades y el conocimiento necesarios, pero siempre a través de una selección particular de la totalidad de la esfera aprovechable). En las sociedades modernas debemos sumar los medios de comunicación, que materializan las noticias y la opinión seleccionada y también una amplia gama de percepciones y actitudes seleccionadas. Dominante, residual y emergente Lo dominante es lo hegemónico. Lo arcaico es lo que se reconoce plenamente como un elemento del pasado para ser observado que ocasionalmente puede ser “revivido”. Lo residual es algo muy diferente. Lo residual ha sido formado efectivamente en el pasado, pero todavía se halla en actividad dentro del proceso cultural, no sólo como un elemento del pasado, sino como un efectivo elemento del presente. Lo residual puede presentar una relación alternativa e incluso de oposición con respecto de la cultura dominante. La cultura dominante, en tanto, incorpora a lo residual – a través de la reinterpretación, la disolución, la proyección la inclusión y la exclusión discriminada – como el trabajo de la tradición selectiva se torna especialmente evidente. Emergente son aquellos nuevos significados y valores, nuevas prácticas, nuevas relaciones y tipos de relaciones que se crean continuamente. La cultura emergente depende fundamentalmente del descubrimiento de nuevas formas o de adaptaciones de forma. Para Williams, lo que se debería observar es la preemergencia activa e influyente aunque no esté plenamente articulada, ya de esa manera se podrá examinar el concepto de estructura de sentir. Estructuras del sentir Las estructuras del sentir es lo social atravesando lo individual, sobre todo en la conciencia práctica. Es decir cuando ciertas conductas que son sociales son incorporadas por los individuos en sus prácticas cotidianas. Esta es una hipótesis cultural que intenta explicar los elementos sociales e individuales que en su tensión inherente quieren ser entendidos tal como son vividos y sentidos activamente, y no entendiendo a la cultura como algo estático y ya pasado. Desde una perspectiva en principio sociológica, el crítico galés Raymond Williams insistió en el uso de la noción de “estructuras del sentir” para construir una descripción teórica de “cultura” como el proceso de “interacción”, “conflicto”, tensión incómoda, disturbio, malestar, resistencia, atasco, cruce más o menos violento entre ideología y experiencia. Frente al “modelo social” articulado en expectativas, convenciones, ideas y actitudes valoradas y disponibles (“lo que se piensa que se está viviendo”), la literatura o el arte emergen como la configuración material de lo que -fuera de esas articulaciones- se está experimentando, siempre disimétrico o divergente respecto del modelo en la medida en que las relaciones sociales nunca son otra cosa que prácticas de sujetos históricos, vidas en proceso, amenazas siempre activas de la desujeción y la incertidumbre. Arte o literatura serían así reacciones y respuestas, presiones y bloqueos con que “lo vivido” se produce en términos de un excedente que en cada caso deja “constancia de las omisiones” y altera tarde o temprano los límites de una hegemonía que sólo parcialmente puede incorporarlo. Las estructuras del sentir. Es: Estructura: un grupo de relaciones internas específicas, entrelazadas y a la vez en tensión. Es asi mismo una experiencia social que todavía se halla en proceso, que a menudo no es reconocida verdaderamente como social sino como privada*, pero que tiene sus características emergentes, conectoras y dominantes y sus jerarquías específicas. (es social de dos maneras: primero, en el hecho de que son cambios de presencia y segundo A través de la misma es posible vincular la experiencia del presente con la del pasado; el sentimiento con el pensamiento; lo socialmente construido con lo personalmente vivido. Esta interacción y la conciencia generada de ella, es dinámica y permanente, constructiva y deconstructiva por lo que se habla de experiencias sociales en solución, donde diversos grupos e individuos resignifican lo vivido. Por lo general, las mutuaciones y tensiones en las estructuras del sentir anticipan los cambios sociales que luego se consolidarán tanto en las intituciones como en las conductas individuales. El ejemplo que nos da Raymond Williams es que en la Inglaterra de la segunda mitad del siglo Xvii, coexistían dos estructuras del sentir, lsa de los puritanos derrotados y las de la Restauración Monárquica